martes, 5 de junio de 2012

“VUELVE LA ATLÁNTIDA”. Parte 4 - “NIBIRU: LA NAVE SOLITARIA” – Parte 1…

Patricia Cori

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13 de mayo de 2012

De los muchos milenios que marcan el avance y la caída de las tierras y seres de la Atlántida, nos enfocaremos principalmente en el periodo del calendario terráqueo que va desde el 27000 hasta el 10800 a. de C., al que nos referiremos a lo largo de estas enseñanzas como el «tercer ciclo» de la Atlántida.

PARTE 4 - NIBIRU: LA NAVE SOLITARIA

Parte 1

De los muchos milenios que marcan el avance y la caída de las tierras y seres de la Atlántida, nos enfocaremos principalmente en el periodo del calendario terráqueo que va desde el 27000 hasta el 10800 a. de C., al que nos referiremos a lo largo de estas enseñanzas como el «tercer ciclo» de la Atlántida.

Esta gran época de la civilización atlante concluye ahí, en los últimos años de la Última Generación, cuando el lado oscuro manejó el péndulo, y el uso irresponsable del poder por parte del Sacerdocio encubierto hizo que grandes colectivos humanos en todo el globo fueran sacrificados.

La Atlántida desapareció en el fondo del mar para descansar eternamente en el aislamiento y en el olvido, mientras que otras zonas de la Tierra fueron anegadas por inundaciones, que se retiraron tiempo después cuando la nube resultante se levantó y la calidez de Ra, vuestro sol, pudo volver a sentirse sobre la superficie. Lo único que quedó del gran continente y de su gente fueron historias mitológicas y recuerdos remotos, transmitidos de generación en generación a sus descendientes.

El monumental cataclismo que conocéis como la «Gran Inundación» fue el proceso seguido por vuestro cuerpo celeste para limpiar las energías venenosas y las frecuencias alteradas que emanaban de las torres de control atlantes y de las tramas energéticas subterráneas en las horas finales.

Fue la reacción de Gaia a las vibraciones discordantes que irradiaron desde esos centros —en lo alto de las capas externas de la ionosfera, extendidas sobre las líneas telúricas de vuestro planeta y también en lo profundo— que alteraban la armonía de toda vida en cada punto del globo y se extendían también hacia el espacio exterior. Dichas vibraciones tuvieron que ser erradicadas del campo áurico de la Tierra y sanadas de raíz.

Esto produjo la destrucción de los culpables pero también de los “inocentes», porque, de maneras que no quedan claras para aquellos de vosotros que aún no habéis entendido el proceso kármico, ellos contribuyeron a la colosal reacción de las energías elementales que forman el cuerpo multidimensional de Gaia. Recordad, todos los pensamientos y acciones afectan al resultado de todas las realidades.

Desde los omnipotentes hasta los resignados y vencidos, todos los seres conscientes participan activamente en la creación y despliegue del karma. Nosotros también hemos contribuido a la deuda kármica de la Atlántida, y por tanto estamos interesados en su resolución.

Debéis recordar este hecho al explorar la historia de la Atlántida a través de nuestras frecuencias mentales y de las palabras que se reproducen aquí para vosotros a través del canal, Trydjya.

Como unidades de conciencia, confrontamos aspectos de la dualidad con distintos tonos e intensidades a fin de experimentar libremente al conductor evolutivo de la existencia: la capacidad de elegir. No podemos experimentar la elección sin polaridad.

Ésta, queridos, es la razón por la que existe el lado oscuro. Está ahí para darnos la libertad de elegir y para poder asumir la responsabilidad de nuestras elecciones. Esta simple verdad nos fortalece tanto a las unidades conscientes de Todo-Lo-Que-Es que cuestiona la existencia misma del «mal».

¿Podéis asumirlo? Vosotros, individuos dotados de libre albedrío, podéis derivar poder de la existencia de la oscuridad eligiendo la Luz, el bien de todos, o bien podéis dejar que vuestro poder os sea arrebatado por la oscuridad, entregándoos a la sombra,,,, obedeciendo, temiendo y exaltando el ego(el yo personal separado).

Cuando integréis este aspecto de vuestra existencia, entenderéis la naturaleza del conflicto existente en vuestras vidas, y cómo podéis resolverlo viendo a todos los seres como Uno con vosotros. En la destrucción de la Atlántida estuvieron implicadas fuerzas extraterrestres, y ahora ellas también afrontan el pago kármico de sus acciones.

Sin embargo, en muchos sentidos, aún siguen en un estado denegación. Aquí nos estamos refiriendo específicamente a los guerreros Annunaki de Nibiru, regentes de una civilización subterránea tecnológicamente avanzada que existe en un planeta tridimensional que entra y sale de vuestro sistema solar cada tres mil seiscientos años.

Este planeta excéntrico, Nibiru, sigue una ruta cíclica bastante poco natural hasta los confines externos de Sirio, y después vuelve atravesando el oscuro invierno galáctico hasta entrar nuevamente en la órbita de vuestro sol. Atraviesa el cuerpo de Ra (sistema solar) durante un periodo aproximado de treinta años y después vuelve a salir rumbo a lo desconocido: un frío viaje a través del espacio profundo.

Para entender las acciones y fechorías de los Annunaki debemos considerar antes su aislamiento, porque ellos son, en cierto sentido, los “sin techo» de la galaxia, y pasan la mayor parte de sus vidas lejos dela luz y de la calidez de la Deidad Solar, habitando las ciudades subterráneas y las instalaciones militares del ser interno de Nibiru.

Su supervivencia depende de su capacidad de procurarse y almacenar recursos que les garanticen la vida, que van reuniendo a lo largo de su paso por los distintos sistemas solares para poder sobrevivir el largo y oscuro viaje de su nave solitaria en el universo material.

Están en una búsqueda constante de energía, que obtienen fundamentalmente de menas y minerales, y ésta es una de las razones fundamentales por las que os han usado para extraer los tesoros del interior de la tierra que ellos necesitan.

También consiguen energía de vuestros cuerpos emocionales, mentales y bajo astrales, porque allí existe una fuente infinita de energía que alimenta los chakras inferiores, mitigando su hambre insaciable de más poder y control sobre su propia existencia.

Una vez comprendido su plan para gestionar vuestros más preciosos recursos, reconoceréis la paradoja contenida en su destrucción irracional de la fuente que los alimenta,,, y la consecuencia kármica de este hecho. Entenderéis cómo se enredaron en la misma red que lanzaron alrededor del planeta Tierra cuando os tendieron el lazo por primera vez.

Como moscas atrapadas en una compleja telaraña, los primeros Homosapiens se vieron capturados en la red, anonadados por las frecuencias electromagnéticas disonantes que los maestros ingenieros Annunaki tejieron apretadamente alrededor del cuerpo emocional de Gaia, de modo que era como si la Diosa ya no pudiera respirar en la luz del Creador Primordial.

Fue un momento de oscuridad en la Tierra, un momento que estaba en violenta oposición con el trabajo de los Ancianos que os habían sembrado, y ahora sabemos que nosotros ayudamos a crearlo violando la soberanía de la Tierra.

Reconocemos nuestra parte y responsabilidad en la lucha entre las fuerzas de la luz y la oscuridad en la época de vuestros inicios, que estableció la dinámica de vuestro futuro,,,, vuestro «ahora», y es por eso que hemos venido a ayudaros.

Muchos de los dones y capacidades que constituían vuestro derecho de nacimiento como súper raza originaria de las estrellas os fueron arrebatados, y fueron reemplazados por mecanismos que atan y reprimen los pensamientos y emociones humanos, manteniéndoos encerrados en las tres dimensiones.

Al mismo tiempo, ellos embrollaron las frecuencias de luz que entraban por la Red Gossamer para que olvidarais que sois los benditos hijos de las estrellas. Hasta cierto punto fueron eficaces.

La nueva raza de Homo sapiens siguió mirando las estrellas en busca de inspiración, pero su acceso a ellas les fue negado y, tal como determinaron los Annunaki, la raza humana permanecería aislada y ligada a la Tierra todo el tiempo que ellos pudieran contenerla en sus redes.

Al emprender el estudio de la agresión Annunaki y su eficaz manipulación de la Tierra, os pedimos que recordéis que la causa de su conducta persistentemente autocentrada, que los impulsa a tomar lo que quieren de vosotros, reside en el hecho de que se encuentran aislados en el espacio.

Ellos están allí fuera, en la noche sin sol, mientras Nibiru transita cíclicamente de un sistema solar a otro, siendo observadores distantes de mundos en los que pueden inmiscuirse, pero a los que en realidad no pueden pertenecer.

En un punto del continuo espacio-tiempo tan distante de vuestra realidad que resulta indefinible para vosotros, se produjo un gran intercambio cósmico en nuestro sistema solar trino, compuesto por tres deidades solares: Sothis, Satais y Anu (identificadas respectivamente por vuestros astrónomos como Sirio A, Sirio B y Sirio C).

En la época de este cataclismo en nuestro complejo cuerpo estelar, la deidad Satais colapso, atravesando sus propias cuerdas astrales para entrar en planos dimensionales más elevados (algo muy similar a lo que vuestro propio sol, Ra, hará pronto).

Lo que quedó atrás en el mundo de la materia era, en términos estelares, una minúscula estrella enana de materia súper densa que fue atraída finalmente a una órbita elíptica alrededor dela estrella hermana dominante, Sothis, como también lo fue el primo distante, Anu.

Ambos continúan creando alteraciones e interferencias gravitatorias en el cuerpo solar de la gran estrella azul-blanca Sothis (la Estrella Perro),que, como los astrónomos han detectado, fluctúa y tiembla a causa del intercambio vibratorio con sus hermanas mayores.

El colapso de Satais (Sirio B) —su ascensión más allá del espacio material— causó una monumental reacción en cadena a lo largo de todo el sistema de Sirio, extendiéndose por la constelación de estrellas que conocéis como Canis Mayor e, indirectamente, vuestro sistema solar se vio involucrado en la dinámica de nuestra evolución.

Por razones que son demasiado complejas de describir dada vuestra conciencia de la dinámica celestial, Nibiru, el planeta más remoto de la órbita de Anu, salió de su órbita rotatoria durante el proceso, empezando a navegar por el espacio hasta que finalmente se vio atrapado por el tirón gravitatorio de vuestra estrella, Ra; fue atraído a vuestro sistema solar y después salió rebotado de vuelta hacia el espacio.

Los demás cuerpos planetarios que orbitaban en torno a Anu mantuvieron sus órbitas, sobreviviendo a la oleada, mientras que los planetas que orbitaban en torno a Satais (SirioB) fueron atraídos hacia el vórtice y absorbidos a través de las cuerdas astrales, ascendiendo con la Deidad hacia planos dimensionales superiores.

Esta colosal teoría del «bumerán» y la idea consecuente de un planeta sin sol sobreviviendo en el espacio puede sonaros totalmente descabellada teniendo en cuenta vuestro actual entendimiento de la astrofísica, pero os pedimos que recordéis que vosotros seguís observando el universo desde una perspectiva tridimensional; esto hace que todo tenga que encajar con vuestras ideas fijas de cómo “funcionan» las cosas en vuestra realidad «terrenal».

Los movimientos de los demás cuerpos celestes son tremendamente diferentes a lo que se cree en los observatorios del planeta Tierra. Vuestra perspectiva es bastante miope, puesto que aún creéis que vuestro mundo es el centro del universo, tal como vuestros antepasados creían que la Tierra era plana y que se podía llegar al borde y caer al vacío.

Gracias al descubrimiento de la física cuántica, vuestra comunidad científica está redefiniendo la comprensión humana de la mecánica celeste y del espacio interno de los reinos subatómicos,,,, y las contradicciones de las «leyes» conocidas de la ciencia actual muy probablemente provocarán los descubrimientos científicos de mañana.

Los científicos más adelantados del poder ya han salvado la brecha. De modo que ensanchad un poco vuestras mentes y sed atrevidos. Deslizaos por la zona de «posibilidades» donde vuestros conocimientos, educación y convicciones no rechazan automáticamente nuevas perspectivas, tales como las que aquí declaramos que operan en el cosmos, tal como las conocemos.

La dinámica celeste de Sirio, combinada con los alineamientos de los cuerpos celestiales clave de vuestra galaxia y la entrada de Nibiru en vuestro sistema solar, fue en gran medida responsable de los cataclismos ocurridos en la Tierra y en otros puntos de vuestro sistema solar, y actualmente siguen siendo catalizadores de cambios dentro de vuestra gran familia solar.

Debido al tránsito continuo del tránsfuga Nibiru entre nosotros, hemos establecido resonancia con vuestra Deidad Solar y nos hemos vinculado con las fuerzas de Ra de modos que son significativos para nuestra evolución mutua.

Os recordamos que, de todos los cuerpos planetarios de Ra, la Tierra era el más fascinante,,, especialmente para los sirianos, cuyos hogares planetarios exhiben propiedades geofísicas muy similares a las vuestras. 

El planeta azul-verde era el edén último, rico en minerales y biodiversidad, y los Nibiruanos se sintieron atraídos hacia vosotros mientras atravesaban vuestro sistema solar. Pronto se dieron cuenta de que la Tierra podía proveerlos de abundantes recursos que ya no podían cosechar en la superficie inhabitable de su planeta.

Evidentemente, hicieron sus planes para la Tierra, creyendo que habían encontrado un Nuevo Mundo para futuras generaciones de Nibiruanos, del mismo modo que vosotros habéis empezado a pensar en Marte para las vuestras.

Muchas otras civilizaciones extraterrestres se sintieron atraídas por Gaia, porque ella cantaba en voz alta para que se la oyera. Al ser el chakra de la comunicación de vuestra Deidad Solar, ella atrajo la inteligencia del universo esperando engendrar una raza superior de seres de luz conscientes.

Tened en mente que nuestros Ancianos intervinieron de manera fundamental en el Gran Experimento que produjo la aparición del Homo sapiens en la Tierra,,, pero sabed que nuestra conexión con vosotros empezó mucho antes en el tiempo, cuando nuestra Deidad, Satais, atravesó su cuerda astral para experimentar la ascensión.

Nibiru, expulsado de su órbita y atraído hacia el campo magnético de Ra, finalmente se convirtió en un mensajero galáctico entre nuestras dos Deidades Solares. Estos fueron los verdaderos orígenes del intercambio abierto entre nosotros.

Por lo tanto, en nuestra exposición sobre los nibiruanos debemos recordar que, aunque interfirieron en la Gran Obra de los Ancianos, han fortalecido nuestra conexión con vosotros en los planos materiales, y les estamos agradecidos por servir a este propósito.

Exiliados de nuestro sistema estelar, han depositado códigos sirianos en muchas civilizaciones y antiguos mundos, algunos de los cuales han quedado registrados con la máxima claridad en los templos egipcios.

Ahora observamos que acudís en gran número a explorar la tierra de los faraones, experimentamos vuestros cambiantes cuerpos emocionales y conectamos con vosotros en esos lugares. Esto es lo que queríamos, pues las grandes obras de esa antigua civilización contienen los datos de vuestra verdadera historia, del mismo modo que contienen la historia de vuestro futuro.

Allí se encuentran códigos sirianos hexadimensionales(seis dimensiones), constructos pleyadianos pentadimensionales, y registros y frecuencias Nibiruanos. Aunque hay muchos otros puntos de convergencia sobre vuestro planeta y dentro de él, Egipto sigue siendo la biblioteca multidimensional más elaborada a la que actualmente se puede tener acceso en los campos tridimensionales de la memoria terrenal.

Vuestros guías y videntes están empezando a descifrar los mensajes que os ayudarán en esta etapa de vuestra búsqueda del Conocimiento. Los registros de Sirio proceden del no-tiempo, puesto que nosotros existimos más allá de las limitaciones del tiempo lineal, de modo que el “futuro» está escrito del mismo modo que lo está el «pasado».

Vuestra comprensión del no-tiempo será esencial para descifrar los códigos. Se han producido algunos progresos; en muchas de las representaciones jeroglíficas de los dioses y diosas egipcios habéis reconocido el funcionamiento celestial del universo.

La historia, el cosmos del alma universal, está oculta en las vestimentas de los neteru (deidades egipcias); durante siglos habéis descifrado que las deidades retratadas en las tumbas y templos son en realidad representaciones de seres celestiales y acontecimientos, tal como se comprendían en aquel tiempo.

Los Nibiruanos tuvieron un papel determinante, aportando a esa civilización el conocimiento tecnológico necesario para elevar los grandes monumentos y construcciones extraterrestres —prueba de su paso entre vosotros—, mientras que nosotros entramos en esa realidad a otros niveles.

Ellos también crearon allí estructuras de control, generaron frecuencias electromagnéticas vibratorias inferiores e impusieron sistemas de creencias, mientras que las energías de Sirio y las Pléyades trataban de expandir y acelerar la conciencia egipcia. Nunca antes, ni siquiera en la Atlántida, se produjo una impresión semejante en el psiquismo colectivo humano.

A medida que sentís e interiorizáis los códigos vibratorios en los templos egipcios, que cubren una amplia variedad de emociones y cambiantes estados de conciencia, recordad que no todo es luz en los campos faraónicos.

Los antiguos dispositivos de control Nibiruanos siguen operando allí, y debéis prestar atención para que no os desequilibren. Ellos eran los maestros de las frecuencias de control y han dejado su firma en esas tierras sabiendo, como nosotros, que os abriríais camino hasta las salas de datos.

Los dispositivos más fuertes se hallan en el templo de Kom Ombo, junto al Nilo, y en la isla Elefantina; no obstante, tenéis mucho que ganar entrando en esos campos y elevando vuestra vibración para recibir el conocimiento allí codificado.

Existen muchas capas, muchos niveles que atravesar y procesar en vuestro recorrido, y querréis sintonizar con los niveles superiores. Los Annunaki siguen operando en esos reinos mediante las tecnologías de pulsación electromagnética, de impresión etérica y de imágenes holográficas.

Por lo tanto, aseguraos de llevar el amor incondicional del Espíritu a esos enclaves, y recordad que vuestras vibraciones permanecen en los éteres. Además, considerad que las frecuencias que experimentáis dejan su impronta en vuestros campos áuricos.

A partir de ahora, cada vez os va a ser más necesario dedicaros a la luz y crearos escudos protectores a vuestro alrededor cuando os acerquéis a cualquier lugar sagrado, vórtice energético o estado alterado de conciencia.

Lo que es significativo en nuestra exposición sobre los Annunaki es que el regreso cíclico de su planeta a vuestro sistema coincide con periodos de gran inestabilidad y cambios monumentales en la Tierra.

Las visitas de los Annunaki han marcado los siguientes momentos clave de la historia de vuestro sistema solar: — Hace 450 000 años los Nibiruanos visitan la Tierra por primera vez, volviendo desde entonces a intervalos regulares, aproximadamente cada 3600 años. — 97 200 a. de C.: los Annunaki intervienen en el Gran Experimento, la siembra del Homo sapiens. — 32 400 a. de C.: la entrada de Nibiru en vuestro sistema solar coincide con otros sucesos celestiales que hacen que el eje de la Tierra cambie, iniciando así vuestra Era Glaciar más reciente. — 28 800 a. de C.: termina el segundo ciclo de la Atlántida con la glaciación del continente. — 25 200 a. de C.: los Annunaki establecen bases militares en Marte. — 21 600 a. de C.: los Annunaki crean estaciones de tránsito en la Luna. — 18 000 a. de C.: los primeros asentamientos Annunaki en la Tierra situados en África establecen colonias para extraer minerales y metales preciosos. — 14 400 a. de C.: los Annunaki aterrizan en la Atlántida, lo que coincide con el principio de la oposición en el Sacerdocio. — 10 800 a. de C.: la Atlántida desaparece bajo el mar. — 7200 a. de C.: los Annunaki aparecen en Mesopotamia, interviniendo en la civilización sumeria. — 3600 a. de C.: los Annunaki intervienen en Egipto, una civilización establecida mediante la intervención directa de Emisarios de Luz de Sirio y las Pléyades. - TIEMPO CERO: el nacimiento del Cristo.

Calculando los ciclos de tres mil seiscientos años, está claro que la vuelta del planeta solitario a vuestro sistema solar no está programada para coincidir con la fecha del calendario maya del 21 de diciembre del 2012 d. de Cristo.

Esto es particularmente significativo para el despliegue de acontecimientos cósmicos que ocurrirán en ese punto proyectado del continuo espacio-tiempo, y devastador para los Nibiruanos. Tal como ocurrió antes con el colapso de Satais, todos los cuerpos celestiales que estén en la órbita de la estrella ascendente serán arrastrados a través del agujero negro hacia una dimensión superior.

Continúa... 
Canal: Patricia Cori.

Publicado por: Anshelina

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